Amaury Morales, una de las joyas más prometedoras surgidas de la cantera de Cruz Azul, se ha colocado en el radar de Necaxa de cara al Clausura 2026. El joven mediocampista celeste ha despertado el interés de los Rayos, que buscan reforzar su plantel con talento joven y proyección, en un mercado donde los futbolistas formados en La Noria siguen siendo altamente valorados.

La situación de Morales responde más a una necesidad deportiva que a una falta de confianza del cuerpo técnico cementero. El jugador es consciente de que su crecimiento pasa por tener mayor continuidad en el terreno de juego, algo que no logró consolidar durante el Apertura 2025, torneo en el que su participación fue limitada pese a estar integrado de manera constante en el primer equipo.
Durante la Liguilla del AP25, Amaury Morales apenas vio acción en un solo partido, acumulando 28 minutos en total.
Ese escenario reflejó la dificultad para encontrar espacio en un plantel con alta competencia interna, especialmente en zonas clave del mediocampo, donde Cruz Azul cuenta con futbolistas de mayor experiencia y jerarquía.
A pesar de ello, al interior de La Máquina Nicolás Larcamón y su cuerpo técnico tienen contemplado a Morales para el arranque del Clausura 2026, valorando su versatilidad, lectura de juego y el potencial que puede aportar en una temporada que se anticipa exigente tanto en liga como en otros compromisos.

Necaxa, por su parte, ha sido insistente en su acercamiento. La directiva hidrocálida ve en Amaury Morales a un elemento capaz de asumir un rol más protagónico, con minutos constantes que le permitan consolidarse en la Primera División, algo que el propio futbolista considera clave en esta etapa de su carrera.
Sin embargo, en Cruz Azul la postura es clara. En caso de que la negociación avance, el club únicamente contempla una cesión en calidad de préstamo y sin opción a compra.
La directiva celeste entiende el deseo de Morales por tener mayor protagonismo y un rol distinto, acorde a su crecimiento profesional. No obstante, también reconoce que se trata de un activo importante de la institución, formado en casa y con condiciones para pelear por un lugar en el primer equipo en el mediano plazo.





