¡De terror! Drake Maye tuvo un pésimo partido con Patriotas en el Super Bowl LX
Los Seattle Seahawks son los ganadores del Super Bowl LX; sin embargo, gran parte de este triunfo ha sido posible gracias a la mala actuación del mariscal de campo rival, Drake Maye.
El 10 de Nueva Inglaterra sufrió seis capturas en el compromiso, y aunque muy pocas realmente significaron puntos en contra, la inexperiencia de Maye ha dejado fuera de competencia a uno de los más ganadores de la historia en la NFL.
Perdió el duelo de poder a poder
El enfrentamiento de Drake Maye en contra de Sam Darnold no pudo terminar de una peor forma para el mariscal de campo de los Patriotas, pues desde el inicio no se notó confiado de su manera de jugar, algo que con el paso del tiempo y las jugadas quedó demostrado.
Parte de la confirmación del mal juego que dio Maye se vio reflejada con el cero en el marcador al medio tiempo, con los Seahawks dominando con cuatro goles de campo, los cuales al final de la historia han significado el poder coronarse como dos veces ganadores de un 'Vince Lombardi'.
Incluso al final del partido, Drake había sufrido una captura más; sin embargo, esta ya no contó por un pañuelo que voló en el campo debido a un "sujetando", pero el marcador aún así ya era demasiado adverso para los comandados por Mike Vrabel.
Inexperiencia de novato
Gran parte de la previa del partido se basó en hablar acerca del Super Bowl 50, en el que Drake Maye había acudido como fan para apoyar a su equipo, las Panteras de Carolina, por lo que diez años después estaba buscando la revancha en el mismo estadio y esta vez como uno de los encargados del ataque de los equipos.
El último cuarto del encuentro fue una total pesadilla para Nueva Inglaterra, pues las capturas sobre Maye ahora sí significaron una cosecha importante de puntos a favor de Seattle, pues en total fueron 17 de los 29 que tuvieron en el marcador al final para coronarse campeones.
Y no solo fueron capturas, Drake Maye también sufrió en el partido un par de entregas de balón, marcando una de las peores actuaciones de un quarterback en la historia del Super Domingo, algo que contrastó totalmente con su rival, ya que los Halcones Marinos se han convertido en el primer equipo en ganar un Super Bowl sin haber entregado el balón a sus contrarios.