Bad Bunny rompe el Super Bowl con show lleno de simbolismos que solo los latinos podrán entender
Bad Bunny no solo cantó, sino que habló por millones. En un espectáculo que ya está dando la vuelta al mundo, el conejo malo transformó el show de medio tiempo del Super Bowl en una carta de amor (y protesta) para toda América Latina.
Desde ‘La casita’, el escenario que lo acompañó durante su gira internacional, Benito Martínez dio una cátedra de identidad latina al interpretar sus mayores éxitos como Tití me preguntó, El Apagón, Mónaco y Baile inolvidable, acompañado de una potente carga visual que solo alguien con raíces latinas podría descifrar.
Lo que vive todos los días un latino
El show arrancó con el puertorriqueño caminando por un campo de caña de azúcar, escenario que evocó la historia laboral de Puerto Rico y de muchos países latinoamericanos, donde el campesino es indispensable, interactuando con personajes que representaban a migrantes, vendedores ambulantes y trabajadores.
Entre los detalles más comentados estuvo un carrito de raspados con banderas de México y Cuba, un negocio de uñas, tacos, panoramas que vemos todos los días por la calles de cualquier país de norte, centro y sur del continente.
Sin duda un niño dormido sobre tres sillas, es la imagen que miles de usuarios identificaron como “la infancia latina en cada fiesta familiar”. Ya que es clásico que los menores se queden dormidos en lo que los adultos siguen bailando hasta el amanecer.
Latinos trabajadores
Pero la escena más poderosa llegó cuando Bad Bunny subió a un poste de luz mientras rapeaba “ahora todos quieren ser latinos, pero les falta sazón”, culminando con la simulación de una explosión de transformador. Internet lo interpretó como una metáfora perfecta de la precariedad eléctrica en muchas regiones latinas… y del ‘apagón’ cultural que sufren quienes no entienden la esencia del barrio.
La lucha contra el ICE
El momento más simbólico fue cuando un niño miraba la televisión con el discurso de Bad Bunny en los Grammy, donde pidió a ICE dejar de acosar a latinos. Después, el propio Benito aparece en escena y le entrega el premio al menor, un guiño que algunos usuarios identificaron con Liam Conejo Ramos, niño de 6 años cuya detención por ICE se volvió viral.
El broche final fue un mensaje que derribó fronteras. “God bless America”, dijo Bad Bunny, y enseguida nombró a todos los países de América, dejando claro que el continente es uno solo, aunque algunos se lo quieran apropiar.
Con esto, Bad Bunny puso a bailar al mundo, sí, pero también lo hizo pensar. Y eso… no lo hace cualquiera.