El Satánico asegura ser él quien amarró por primera vez a Octagón, no Fuerza Guerrera
Se acerca el Homenaje a Dos Leyendas del CMLL, en el que El Satánico será uno de los protagonistas al tener su lucha de retiro dentro del evento más importante de la empresa este próximo 20 de marzo.
Dentro de las entrevistas que ha tenido rumbo a su lucha final, el histórico rudo ha revelado algunos detalles de su carrera a lo largo de los años con compañeros gladiadores que han sido parte de su carrera.
El primero en amarrar a Octagón
Durante una plática para El Blog de la Lucha, El Satánico habló acerca de muchas cosas que han acompañado su carrera durante 53 años, pero una de ellas, ha sido compartiendo ring con uno de los luchadores más icónicos que ha tenido México: Octagón.
Esto es, acerca de uno de los movimientos más icónicos con la máscara del antes mencionado, ya que debido a su diseño, los cordones de la parte de atrás han funcionado para las 'marrullerías' de los rudos.
Yo fui el primer luchador que amarró a Octagón. En la Arena Coliseo de Perú 77, cuando lo estaban impulsando, el jefe dijo 'a ver si en verdad tiene casta de ídolo', fue un mano a mano, le puse la sopa de su vida, lo amarré y lo agarré como saco; se desesperó tanto que él mismo se desamarró y quedó la máscara colgando.
@elblogdelalucha Fue el primero en amarrar a octagon
♬ sonido original - El Blog de la Lucha
La mayoría de los fanáticos del pancracio recuerdan este movimiento como uno de los detalles del arsenal de Fuerza Guerrera, tal y como se ha visto en distintas imágenes; no obstante, el veterano luchador ya ha aclarado que no fue así, al menos en su versión.
La última caída de un rudo legendario
El retiro de El Satánico marcará el final de una era en la lucha libre mexicana. Tras 53 años de trayectoria, Daniel López se despedirá del cuadrilátero el próximo 20 de marzo, cerrando una carrera que lo convirtió en uno de los rudos más influyentes en la historia del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL). Su legado no solo se mide en campeonatos o rivalidades memorables, sino en la disciplina y el respeto que construyó a lo largo de décadas frente al público.
A lo largo de su carrera, el “rudo número uno” protagonizó combates históricos y dejó una marca imborrable tanto como luchador como formador de talentos. Con su retiro, la lucha libre mexicana despide a una figura que vivió cada etapa del deporte: desde los sacrificios de sus inicios hasta convertirse en maestro de nuevas generaciones, cerrando su historia con una última función que promete ser un homenaje a una leyenda del pancracio nacional.