Joan Laporta rompe el silencio y manda dardo a Xavi ante polémicos señalamientos
La tensión institucional en el FC Barcelona ha alcanzado un punto crítico en plena semana de Champions League. Mientras la plantilla se concentra en Inglaterra para su enfrentamiento ante el Newcastle, el clima electoral se ha visto sacudido por un cruce de declaraciones de alto voltaje entre Joan Laporta y el exentrenador blaugrana, Xavi Hernández.
Tras las recientes acusaciones de Xavi, quien calificó a la gestión actual de "desleal" y señaló directamente al presidente como el principal obstáculo que impidió el regreso de Lionel Messi, Laporta ha decidido responder con contundencia.
LA VERSIÓN DE LAPORTA EN EL CASO MESSI
El dirigente buscó desmantelar la narrativa del técnico egarense ofreciendo detalles cronológicos sobre las negociaciones que tuvieron lugar en 2023. Según Laporta, el club sí realizó movimientos concretos para concretar el retorno del astro argentino, contradiciendo la versión de una supuesta falta de voluntad directiva.
"En 2023, Xavi vino a mí y me dijo que había hablado con Messi y que el jugador quería volver. Me pidió que preparara el contrato para enviárselo a Jorge Messi, y eso fue a mediados de marzo. Pero en mayo vino Jorge Messi y me dijo que el regreso no sería posible y que preferían ir al Inter de Miami."
Con este testimonio, el candidato a la reelección traslada la responsabilidad de la decisión al entorno del jugador, desvinculando al club de la ruptura final de las negociaciones.
DARDO DE LAPORTA A XAVI
Más allá de la polémica por Messi, Laporta aprovechó la intervención para respaldar su decisión de cambiar de rumbo en el banquillo. En una clara comparativa entre el desempeño del equipo bajo el mando de Hansi Flick frente a la etapa anterior, el directivo lanzó una indirecta directa al rendimiento deportivo del técnico español.
"Cuando veo estas declaraciones pienso en Hansi Flick. Entiendo que esté dolido porque con los mismos jugadores que Xavi tenía y perdía pues Flick gana."
Estas palabras subrayan la postura de la actual directiva: la salida de Xavi no fue solo una cuestión de desgaste personal, sino una necesidad deportiva que, a juicio de Laporta, los resultados actuales del entrenador alemán están justificando.