Las lágrimas de un artista
Para mí es un artista. Como lo era Van Gogh, Da Vinci, Picasso, Miguel Ángel, Mozart, Beethoven o Bach. Ganar o perder es un asunto trivial, insustancial.
Verlo, en este caso en la cancha, confeccionar su juego, mostrarnos sus destrezas físicas, técnicas y mentales, es ya un triunfo. A mí, sin ser argentino, me basta con eso…
Lo siento por Lionel Messi. Su carrera no merece los amargos momentos que ha vivido vestido en los tonos albicelestes y tratando de evocar los días de gloria de la selección argentina.
Su expresión de dolor y sus lágrimas en la noche del domingo de Nueva York evidenciaban la gran frustración que ha tenido otra vez. La esperanza volvía a pender desde sus botines y la presión volvía a centrarse sobre sus hombros.
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