Muere Jesse Jackson a los 84 años: líder histórico de los derechos civiles en Estados Unidos
El reverendo Jesse L. Jackson, histórico líder del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y colaborador cercano de Martin Luther King Jr., murió el martes a los 84 años en su casa, rodeado de su familia, según confirmó su hija Santita Jackson.
En sus últimos meses recibía cuidados las 24 horas, había perdido la capacidad de hablar y se comunicaba apretando las manos de sus familiares. Jackson padecía problemas de salud graves, entre ellos Parkinson y un diagnóstico reciente de parálisis supranuclear progresiva, un trastorno neurológico potencialmente mortal.
Reacciones tras su muerte
Tras su fallecimiento, su familia lo describió como un líder comprometido con los sectores más vulnerables. “Nuestro padre fue un líder servidor —no solo para nuestra familia, sino para los oprimidos, los que no tienen voz y los pasados por alto en todo el mundo”, señalaron en un comunicado. Agregaron que su “inquebrantable creencia en la justicia, la igualdad y el amor elevó a millones” y pidieron honrar su memoria continuando su lucha.
Su papel tras el asesinato de Martin Luther King Jr.
Jackson fue uno de los activistas por los derechos civiles más influyentes tras el asesinato de Martin Luther King Jr., ocurrido el 4 de abril de 1968 en el Motel Lorraine de Memphis, donde él se encontraba presente.
A lo largo de más de cinco décadas encabezó campañas por el derecho al voto, la igualdad racial, la justicia social y la inclusión económica, tanto en Estados Unidos como en el extranjero. Fundó la organización Operation PUSH y posteriormente la Coalición Rainbow/PUSH, desde donde impulsó presión corporativa y política en favor de comunidades afroestadounidenses y otros grupos marginados.
Candidato presidencial y figura nacional
Fue también candidato presidencial demócrata en dos ocasiones, en 1984 y 1988, logrando un desempeño histórico para un político afroestadounidense antes de la llegada de Barack Obama. Entre sus frases más recordadas estuvieron consignas como “Mantengan viva la esperanza” y su poema reiterado “Soy alguien”, con el que buscaba reforzar la autoestima y dignidad de comunidades desfavorecidas.
Influencia internacional y reconocimientos
A nivel internacional, Jackson participó en gestiones diplomáticas que lograron la liberación de ciudadanos estadounidenses retenidos en conflictos internacionales. En 2000 recibió la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor civil en Estados Unidos. Incluso en sus últimos años, continuó participando en actos públicos relacionados con la justicia racial, incluido el movimiento Black Lives Matter.
Con su muerte, Estados Unidos pierde a una de las figuras más visibles y persistentes del movimiento moderno por los derechos civiles, cuya trayectoria abarcó desde la era de King hasta el siglo XXI, manteniendo activa su voz en defensa de la igualdad y la justicia social.
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