Se ha vuelto costumbre: partidos del futbol mexicano que fueron suspendidos por temas de violencia
En los últimos años, la violencia ha irrumpido con fuerza en el fútbol mexicano, dejando episodios que han forzado la suspensión de encuentros oficiales en la Liga MX y marcado la memoria de aficionados, jugadores y autoridades. El más reciente caso entre Chivas y América Femenil, suspendido tras el abatimiento de ‘El Mencho’, reaviva el debate sobre hasta qué punto la inseguridad externa e interna afecta el desarrollo normal de los torneos. A continuación, una recopilación de los principales casos en que la violencia obligó a detener partidos en el balompié nacional.
Caso en Torreón
El primer antecedente emblemático ocurrió el 20 de agosto de 2011, cuando el duelo entre Santos Laguna y Monarcas Morelia en el Estadio Corona se vio abruptamente interrumpido. A 40 minutos del inicio, detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones del estadio provocaron pánico entre espectadores, jugadores y árbitros, lo que llevó a cancelar el choque por seguridad ante el temor de un ataque directo dentro del recinto.
Años después, el 5 de marzo de 2022, el fútbol mexicano vivió uno de sus días más oscuros cuando el partido entre Querétaro y Atlas derivó en una batalla campal entre aficionados. Lo que parecía un encuentro más de la jornada acabó con enfrentamientos multitudinarios en las gradas que se extendieron al terreno de juego, con al menos 26 personas lesionadas y numerosos ataques documentados en video. Ante la incapacidad de garantizar la integridad física de los presentes, el árbitro suspendió el partido en el minuto 62 y, posteriormente, la Liga MX decidió posponer todos los partidos de la jornada como muestra de solidaridad con las víctimas.
Ese episodio tuvo consecuencias administrativas severas: se ordenó que Gallos Blancos jugara a puerta cerrada, se impusieron vetos temporales a grupos de animación, y la liga adoptó medidas para revisar protocolos de seguridad con urgencia.
Menos conocido, pero igualmente preocupante, fue un enfrentamiento entre aficionados de Querétaro y Atlético de San Luis en 2019, cuando en el Estadio Alfonso Lastras una pelea en tribunas obligó a suspender el partido con el tiempo prácticamente cumplido, ante el desbordamiento de violencia y la necesidad de salvaguardar a aficionados y futbolistas.
¿Cuáles fueron los casos en Liga de Expansión MX?
El episodio más difundido en los últimos años relacionado con suspensión de partidos en Celaya por violencia no fue una riña dentro del estadio, sino una situación de inseguridad externa que impactó directamente al fútbol profesional. El caso clave fue en julio de 2024, cuando el partido entre Toros de Celaya y Atlante de la Liga de Expansión MX fue suspendido debido a una ola de violencia en la ciudad de Celaya (Guanajuato).
Más allá de estos casos polémicos, episodios de violencia en torno a partidos forzaron la detención o suspensión de encuentros en otras categorías, como los diferentes partidos de la Liga Premier o Expansión entre Dorados y otros equipos, donde balaceras en las ciudades sede hicieron que las autoridades deportivas decidieron abortar compromisos por seguridad.
La recurrencia de estos hechos ha generado un debate intenso sobre la responsabilidad de los clubes, las aficiones organizadas y las autoridades. Muchos expertos señalan que la violencia en los estadios no es un problema reciente ni aislado, sino que refleja fallas estructurales en el control de acceso, en la homologación de medidas de seguridad y en la sanción efectiva a quienes alteran la tranquilidad en los recintos deportivos.
Este artículo fue realizado con ayuda de herramientas de Inteligencia Artificial y revisado por un editor de RÉCORD