UNAM advierte por temporada de araña violinista: cómo identificarla y prevenir riesgos en casa
Con la llegada de la temporada de calor y el incremento de humedad previo a las lluvias, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) alertaron sobre el aumento en la presencia de la araña violinista (Loxosceles) dentro de las viviendas. Este arácnido, conocido por el veneno que puede provocar lesiones cutáneas graves, suele refugiarse en espacios oscuros y poco perturbados.
Investigadores universitarios han explicado que durante los meses más cálidos estos ejemplares tienden a desplazarse con mayor frecuencia en busca de alimento o refugio, lo que incrementa la posibilidad de encontrarlos en interiores. En México existen varias especies del género Loxosceles, adaptadas principalmente a ambientes secos y templados.
La UNAM recomendó prestar especial atención a ciertas áreas del hogar donde estas arañas suelen esconderse. Entre los puntos que deben sellarse o revisarse se encuentran grietas en paredes, marcos de puertas y ventanas, detrás de muebles, clósets y bodegas, así como espacios acumulados de objetos donde no hay movimiento constante.
¿Cómo identificar a la araña violinista?
Uno de los rasgos más característicos de esta especie es la figura en forma de violín que presenta en la parte superior del cuerpo, de donde proviene su nombre común. Generalmente es de color café o marrón claro y de tamaño pequeño a mediano. A diferencia de otras arañas, posee seis ojos dispuestos en pares, en lugar de ocho.
Los expertos señalan que no es una especie agresiva y que suele morder solo cuando se siente atrapada o presionada, por ejemplo, al quedar entre la ropa o las sábanas. Por ello, recomiendan sacudir prendas, zapatos y ropa de cama si han permanecido guardados por mucho tiempo.
Zonas del hogar que deben sellarse o mantenerse limpias
La universidad subraya la importancia de sellar rendijas y grietas en muros, colocar mosquiteros en buen estado y evitar acumulaciones de cartón, madera o ropa en desuso. Las arañas violinistas prefieren lugares oscuros, secos y con poca actividad humana, como áticos, sótanos o detrás de cuadros y libreros.
También se aconseja mantener la limpieza constante debajo de camas y muebles, así como aspirar rincones donde puedan formarse telarañas. El orden y la ventilación reducen significativamente la posibilidad de que encuentren refugio dentro del hogar.
En caso de mordedura, la UNAM ha reiterado la importancia de acudir de inmediato a un servicio médico y evitar remedios caseros. El tratamiento oportuno es clave para prevenir complicaciones, ya que el veneno puede provocar lesiones en la piel que requieren atención especializada.
Con el inicio de la temporada de calor y lluvias, la prevención es fundamental. Revisar y sellar espacios vulnerables, además de mantener hábitos de limpieza, puede marcar la diferencia para evitar encuentros con este arácnido cuya presencia aumenta en determinadas épocas del año.