Durante años, Jarrett Stidham ha sido uno de esos nombres que viven en los márgenes de la NFL. Siempre cerca, casi nunca al frente. Hoy, de manera abrupta, ese rol cambió. Con la lesión de Bo Nix, el quarterback de los Denver Broncos pasa de ser una figura secundaria a convertirse en el protagonista, el encargado de tomar los controles en la Final de la Conferencia Americana. Pero si no lo conoces, no te preocupes, aquí te contamos quién es realmente Jarrett Stidham.
Su historia en la liga comenzó lejos de los reflectores. Fue seleccionado en la cuarta ronda del Draft 2019 por los New England Patriots, con el pick 133 global, proveniente de Baylor y Auburn. En ese momento, su nombre apareció como parte del plan silencioso de Bill Belichick para preparar el futuro ante un inminente final de la era de Tom Brady.
La realidad fue mucho menos romántica. Stidham debutó en la Semana 3 de su temporada de novato, en un escenario controlado ante los New York Jets, pero su primero su primera aparición fue intercepción para un pick six de Jamal Adams. Brady regresó al campo para cerrar el partido.
Cuando Brady dejó New England en 2020, Stidham fue considerado, por apenas unas semanas, como posible titular. La llegada de Cam Newton cerró esa puerta antes de que pudiera abrirse del todo. Su rol pasó a ser el de quarterback de emergencia, con oportunidades contadas y siempre bajo un margen de error mínimo. En la Semana 4 de esa temporada, ante Kansas City, tuvo su primer partido con volumen real de juego tras el positivo de Newton por Covid-19. Lanzó su primer pase de touchdown en la NFL, pero también dos intercepciones, incluida una devuelta a las diagonales. Una constante que lo acompañaría.
Entre lesiones, banca y temporadas completas sin lanzar un solo pase oficial, Stidham fue perdiendo espacio en Foxborough. En 2022 llegó el cambio de aire a Las Vegas Raiders. Ahí se reencontró con Josh McDaniels y, por primera vez, tuvo una titularidad sin asteriscos. El 28 de diciembre reemplazó a Derek Carr y respondió con 365 yardas aéreas, tres touchdowns y dos intercepciones. Fue una noche que resumió su carrera: capacidad para producir y, al mismo tiempo, errores que pesan demasiado.
Denver apostó por él en marzo de 2023 con un contrato de dos años y 10 millones de dólares. No como salvador, sino como respaldo confiable. Ese mismo año fue titular en los últimos dos partidos tras la banca a Russell Wilson y consiguió su primera victoria en la NFL ante Los Angeles Chargers, sin pérdidas de balón. Aun así, el plan siempre fue otro. Primero Wilson, después Bo Nix. Stidham volvió a su lugar habitual: el segundo plano.
Su última titularidad antes de este momento llegó el 7 de enero de 2024, en una derrota 27–14 ante los Raiders, con 272 yardas, un touchdown y una intercepción. Números que no cambian narrativas, pero que explican por qué ha logrado mantenerse en la liga. En seis temporadas suma apenas cuatro partidos como titular, 20 apariciones totales, 59.4 por ciento de pases completos, ocho touchdowns y ocho intercepciones. Incluso, pasó dos años completos sin lanzar un solo pase en juego oficial.




