No llegaron ni al 'Black Monday". Los Atlanta Falcons anunciaron la noche del domingo la destitución del entrenador en jefe Raheem Morris y del gerente general Terry Fontenot, apenas horas después de cerrar la temporada 2025 de la NFL con una victoria de 19-17 sobre los Saints de Nueva Orleans.
La decisión llegó tras concluir por segundo año consecutivo con marca de 8-9 y extender a ocho temporadas seguidas el periodo del equipo con récord perdedor, una racha que ha marcado una de las etapas más complejas en la historia reciente de la franquicia.
Raheem Morris finalizó su etapa al frente de los Falcons con un balance acumulado de 16-18 como entrenador en jefe. Aunque el cierre de campaña fue positivo con cuatro triunfos consecutivos, el desempeño global no fue suficiente para asegurar su continuidad, especialmente considerando que el equipo quedó eliminado de la contienda por los playoffs antes de iniciar dicha racha.

Expectativas altas y un cierre que no alcanzó
La temporada comenzó con expectativas renovadas dentro de la organización y entre los aficionados, con la esperanza de que Atlanta pudiera romper una sequía de playoffs que se mantiene desde 2017. Sin embargo, el rendimiento irregular a lo largo del año volvió a dejar al equipo fuera de la postemporada. A pesar de terminar empatados en un triple empate por el primer lugar de la NFC Sur, los Falcons no lograron quedarse con la división. Carolina fue el equipo que avanzó a los playoffs al contar con un mejor récord en partidos divisionales, criterio que definió el desempate.
La eliminación temprana terminó por pesar más que el cierre positivo de la campaña. Aunque las cuatro victorias consecutivas mostraron señales de estabilidad, estas llegaron cuando las posibilidades matemáticas de clasificación ya se habían agotado, un factor determinante en la evaluación final de la directiva.

Arthur Blank explica la decisión
El propietario de los Falcons, Arthur Blank, se pronunció mediante un comunicado oficial para explicar el movimiento, destacando la necesidad de un cambio estructural. Blank señaló que mantiene una alta estima personal por Raheem Morris y Terry Fontenot, además de reconocer su dedicación y compromiso con la organización durante su gestión en Atlanta.
No obstante, el dueño del equipo dejó claro que la franquicia requiere un nuevo liderazgo de cara al futuro. En su mensaje, subrayó que los resultados obtenidos en el campo no cumplieron con las expectativas establecidas ni con las de los aficionados y el liderazgo interno, razón por la cual se tomó la decisión de realizar cambios en puestos clave.
"Para nuestros fanáticos... Ninguna declaración puede cambiar la decepción de las últimas temporadas. Sé que no hemos alcanzado el nivel que esperan y que, como organización, nos hemos fijado. Esa responsabilidad recae en mí... Nos comprometemos a trabajar duro, tomar las decisiones difíciles necesarias y realizar las inversiones necesarias para obtener los resultados que merecen."





