Las historias que nacen y se consolidan en los Juegos Olímpicos son las que dotan al deporte de una narrativa única, capaz de emocionar y atrapar a millones de aficionados en todo el mundo. En ese contexto, México está cerca de cerrar uno de los capítulos más impactantes de los últimos años, con un caso que combina legado, perseverancia y simbolismo generacional.
Se trata de la posible participación conjunta de madre e hijo en unos Juegos Olímpicos de Invierno, una situación que podría concretarse el próximo mes de febrero. Los protagonistas de esta historia son Sarah Schleper y su hijo, Lasse Gaxiola, quienes están en la órbita de representar a México en la máxima justa del deporte invernal.

Del 6 al 22 de febrero, Milán-Cortina será la sede de una nueva edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, evento que reunirá a los mejores atletas del mundo en distintas disciplinas. México contará con una delegación reducida, pero cargada de simbolismo, en la que podrían participar hasta cinco deportistas.
Dentro de ese grupo destaca Sarah Schleper, una auténtica leyenda del olimpismo invernal mexicano. La esquiadora ya tiene asegurado su boleto a Milán-Cortina, lo que le permitirá seguir ampliando su legado dentro del deporte olímpico.

Con esta participación, Schleper se convertirá en la atleta mexicana con más apariciones en Juegos Olímpicos de Invierno, un logro que reafirma su trayectoria, constancia y compromiso con el deporte nacional, incluso después de haber competido durante años a nivel internacional.
La historia podría adquirir un matiz aún más especial si su hijo, Lasse Gaxiola, logra quedarse con la plaza que México aún tiene pendiente de definir. De concretarse, ambos competirían en la misma edición olímpica, representando al país bajo una misma bandera.

Esta posibilidad sería histórica para el deporte mexicano, ya que nunca se ha registrado un caso similar en Juegos Olímpicos de Invierno. A nivel mundial, se trataría de un hecho inédito dentro de esta categoría, lo que colocaría a México en los libros de historia olímpica.
En los Juegos Olímpicos de Verano, una situación comparable solo ha ocurrido una vez. Fue en Río de Janeiro 2016, cuando la georgiana Nino Salukvadze y su hijo Tsotne Machavariani compitieron juntos, un antecedente que resalta aún más la magnitud de lo que podrían protagonizar Schleper y Gaxiola en Milán-Cortina.
Parte del contenido de este artículo fue elaborado con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial y revisado por un editor de RÉCORD.




