La primera fotografía difundida tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses mostró al mandatario venezolano con un conjunto deportivo gris de la línea Nike Tech Fleece, detalle que rápidamente se volvió tema de conversación en redes sociales.
Más allá del contexto político, la imagen despertó interés por el valor comercial de las prendas, que forman parte de una colección de ropa deportiva utilizada de forma cotidiana.

¿Cuánto cuesta el conjunto Nike que llevaba Maduro?
De acuerdo con los precios de mercado en Estados Unidos, el atuendo se compone de:
Chamarra Nike Tech Fleece Windrunner, con un precio aproximado de 140 dólares.
Joggers Nike Tech Fleece, con un costo cercano a 120 dólares.
En conjunto, el valor ronda los 260 dólares, es decir, alrededor de 4,600 pesos mexicanos, dependiendo del tipo de cambio y el punto de venta.
La línea Tech Fleece es conocida por su diseño casual y por el uso de materiales pensados para comodidad térmica y uso urbano, más que para alto rendimiento deportivo.

Cuando la vestimenta se vuelve noticia
El caso de Maduro no es aislado. En otros momentos, la ropa de personajes vinculados con el crimen organizado o procesos judiciales ha sido parte de la narrativa mediática.

Ismael “El Mayo” Zambada
En julio de 2024, cuando fue detenido en Estados Unidos, el líder histórico del Cártel de Sinaloa apareció en fotografías oficiales vistiendo una camisa tipo polo de la marca BOSS (Hugo Boss), de corte sobrio y color azul. La prenda fue identificada por medios de estilo debido a que pertenece a una firma de moda de gama alta.

Un patrón recurrente
En diversas detenciones de figuras del crimen organizado, tanto en México como en Estados Unidos, las imágenes oficiales suelen mostrar a los detenidos con ropa deportiva o prendas de marcas internacionales, lo que contrasta con la gravedad de los procesos legales que enfrentan y, en muchos casos, termina por convertirse en un elemento viral.
Ropa, percepción pública y viralización
La atención que generan estos atuendos no responde únicamente a su valor económico, sino al simbolismo que adquieren cuando se difunden imágenes de alto impacto. La vestimenta se transforma así en parte del relato visual de una detención, al lado de esposas, operativos y traslados oficiales.




