La salida de Cruz Azul del Estadio Olímpico Universitario para el torneo Clausura 2026 tomó por sorpresa tanto a la directiva como a la afición celeste. La negativa de la UNAM para extender el contrato dejó a La Máquina sin casa a pocas semanas del arranque del campeonato, generando incertidumbre sobre el futuro inmediato del club en la Liga MX.
El acuerdo entre Cruz Azul y la Máxima Casa de Estudios no logró renovarse, lo que obligó a la directiva cementera a acelerar la búsqueda de un nuevo inmueble. La situación encendió el debate sobre la planeación institucional del club y la histórica dependencia de estadios ajenos.

Indignación celeste tras la decisión de la UNAM
La reacción de la afición no se hizo esperar y las redes sociales se llenaron de mensajes de molestia dirigidos tanto a Cruz Azul como a la UNAM. Muchos seguidores cuestionaron la falta de un estadio propio por parte del club, pese a su capacidad económica y su historia dentro del futbol mexicano.
"Es increíble que Cruz Azul siga sin estadio propio cuando tiene los recursos para hacerlo, y peor aún que la UNAM les avise prácticamente con el torneo encima. ¿De qué valores presumen?", expresó un aficionado en redes sociales, reflejando el sentir generalizado.
Otros comentarios apuntaron directamente a la institución universitaria, recordando episodios polémicos ocurridos en el pasado dentro del inmueble de Ciudad Universitaria, lo que avivó aún más la controversia entre ambas partes.

¿Existe un trasfondo deportivo en la ruptura?
Algunos seguidores fueron más allá y sugirieron que la decisión podría estar influida por factores deportivos y rivalidades históricas. En particular, se mencionó el contraste entre el reciente éxito de Cruz Azul y la falta de títulos de Pumas en los últimos años.
"Básicamente, la UNAM quedó dolida porque Cruz Azul consiguió en un año lo que Pumas no ha logrado en casi 15. Así de simple", escribió otro usuario, alimentando la teoría de un trasfondo más profundo en la ruptura.
Mientras tanto, Cruz Azul continúa evaluando opciones para definir su nueva sede de cara al Clausura 2026. La afición, aunque molesta, espera que la directiva tome una decisión acertada que le permita al equipo mantener estabilidad deportiva y, a largo plazo, resolver de una vez por todas la deuda histórica de contar con un estadio propio.

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