Mexicanos dejan la parranda y el delivery por crisis en el bolsillo; 87% ya recortó gastos
La fiesta está en pausa. Los mexicanos están cambiando la salida al bar por el ahorro y el antojo a domicilio por la prudencia financiera. Así lo revela un estudio de la consultora estadounidense Bain & Company, que muestra cómo la presión económica ya pegó directo en los hábitos de consumo.
De acuerdo con el análisis del laboratorio de consumo de la firma, casi nueve de cada 10 mexicanos han tenido que apretarse el cinturón.
“El 87 por ciento de los mexicanos reporta estar reduciendo su gasto en al menos una categoría. Los mayores ajustes se concentran en consumo fuera del hogar: alcohol en bares, restaurantes y cafés, servicios de delivery y entretenimiento encabezan la lista de recortes”, detalla el estudio hecho por el laboratorio de consumo de Bain & Company.
Es decir: menos chelas en el bar, menos cenas improvisadas y menos pedidos por app.
No es crisis… es prioridad
Sin embargo, el estudio también deja claro que no todo es pesimismo. El ánimo del consumidor mexicano sigue en terreno positivo, con una calificación promedio de 7.27 sobre 10.
Bain & Company explicó que cuatro de cada diez consumidores de menores ingresos reconocen que su salario apenas cubre lo esencial, “lo que confirma un entorno de tensión económica sostenida. Las principales fuentes de estrés siguen siendo el dinero, la seguridad y el bienestar familiar”.
A pesar de ello, el consumidor no pierde el optimismo y ajusta sin renunciar del todo a lo que le genera satisfacción.
“Esta combinación de cautela financiera y optimismo moderado define el momento actual del consumo en México”.
En otras palabras: se gasta menos, pero se elige mejor.
Más salud, menos refresco
Otro dato que llama la atención es que la salud se ha convertido en prioridad. Ocho de cada 10 consumidores consideran que los temas relacionados con la salud son “muy o extremadamente importantes”.
Por ello, 67% ha reducido el consumo de refrescos y bebidas azucaradas, mientras que siete de cada 10 disminuyeron el azúcar y alimentos procesados. En contraste, crece el interés por proteína, suplementos y productos naturales.
“Este cambio no es homogéneo. Las generaciones más jóvenes y las mujeres otorgan mayor relevancia a la salud mental, mientras que los segmentos de mayor edad se enfocan más en longevidad y prevención. Además, seis de cada 10 afirman ser consistentes con sus metas de salud, lo que demuestra que no se trata únicamente de intención declarada, sino de transformación sostenida en hábitos cotidianos”.
Consumidor más consciente
Para la consultora, México no enfrenta una crisis de ánimo, sino un cambio de mentalidad. Ahora el consumidor combina disciplina financiera con resiliencia emocional.
“El consumidor mexicano no está en crisis; está tomando decisiones más conscientes. Las empresas que entiendan esta nueva ecuación de valor, donde accesibilidad, bienestar y experiencias significativas convergen, tendrán una ventaja competitiva clara en un entorno desafiante”, agregó Carlos Martínez, socio y jefe de oficina de Bain & Company en México.
El mensaje es claro: menos gasto impulsivo y más planeación. El mexicano ya no quiere llegar “ahorcado” a fin de mes… aunque eso signifique decirle adiós —por ahora— a la salida del viernes.