Novak Djokovic volvió a ser protagonista en el Abierto de Australia, tanto por un nuevo hito deportivo como por una acción que generó atención durante su partido de tercera ronda. El tenista serbio, máximo ganador de torneos de Grand Slam en la historia con 24 títulos, alcanzó una marca inédita en individuales de este tipo de competencias, aunque también estuvo cerca de verse envuelto en una situación reglamentaria delicada.
Djokovic se convirtió en el primer jugador en llegar a 400 victorias en partidos de singles de Grand Slam tras imponerse el sábado por 6-3, 6-4 y 7-6 al neerlandés Botic van de Zandschulp. Con ese resultado, además, mejoró su registro histórico en Melbourne Park a 102 triunfos y 10 derrotas, cifra con la que igualó a Roger Federer como el jugador con más victorias en el primer Grand Slam de la temporada.

Cerca de la descalcificación
El encuentro transcurría con normalidad hasta mediados del segundo parcial, cuando ocurrió una acción que captó la atención de los presentes. Luego de un punto destacado de Van de Zandschulp, quien conectó un passing de revés a una mano en un game que se encontraba en deuce, el punto siguiente terminó a favor del serbio tras una pelota larga del neerlandés.
Pese a que el tiro de su rival se fue claramente fuera, Djokovic respondió impactando la bola con fuerza hacia un costado de la cancha, justo en la zona donde se encontraba una recogepelotas. La pelota no llegó a impactar a la menor, quien tuvo que agacharse para evitar el golpe. Tras la acción, el juego continuó con normalidad luego de un leve gesto de disculpa por parte del tenista, quien levantó la mano en señal de reconocimiento.

El antecedente del US Open 2020
La escena recordó de inmediato lo ocurrido en el US Open 2020, cuando Djokovic fue descalificado tras golpear accidentalmente a una jueza de línea con una pelota durante su partido ante el español Pablo Carreño Busta. Aquel episodio marcó uno de los momentos más recordados de su carrera por tratarse de una eliminación fuera de lo estrictamente deportivo.
Sin embargo, en esta ocasión el desenlace fue diferente. Al no existir contacto físico con la recogepelotas, las autoridades no aplicaron sanción mayor y el serbio pudo continuar el encuentro sin penalización. Djokovic cerró el segundo set por 6-4 y, posteriormente, aseguró su pase a la siguiente ronda con el triunfo en el desempate del tercer parcial.
De esta manera, el Abierto de Australia sumó otro capítulo destacado en la trayectoria del tenista serbio, que combinó un nuevo récord en torneos de Grand Slam con un episodio que, sin consecuencias reglamentarias, volvió a poner el foco en la importancia del control emocional dentro de la cancha.





