Niña de 10 años da positivo a fentalino por presuntamente comer tamales; reportan estado grave
Al menos siete niños de entre 2 y 11 años fueron ingresados al Hospital General de Huauchinango (Puebla) el pasado 14 de febrero con síntomas de intoxicación tras presentar malestar general minutos después de haber consumido tamales en un puesto callejero de la colonia El Potro. El caso encendió alarmas sanitarias en la región y las autoridades iniciaron una investigación debido al posible vínculo con la presencia de fentanilo en el organismo de una de las menores.
¿Qué sucedió y qué síntomas presentaron los menores?
Los menores comenzaron a presentar vómito, desorientación, deshidratación y, en uno de los casos, convulsiones tras consumir el alimento en común, por lo que el hospital local activó el protocolo de emergencia "Código Naranja" para atender la llegada simultánea de los menores.
Las edades de los afectados oscilan entre los 2 y 11 años, y aunque la mayoría respondió favorablemente al tratamiento médico, una niña de 10 años presentó un cuadro más grave, y tras estudios toxicológicos, dio positivo a fentanilo.
Investigación: autoridades buscan el origen de la intoxicación
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) abrió una carpeta de investigación para determinar cómo pudo llegar esta sustancia al organismo de la menor, y si los tamales consumidos fueron la fuente de intoxicación para los siete niños.
Autoridades de salud y la Jurisdicción Sanitaria de Huauchinango trabajan en coordinación para analizar muestras del alimento y descartar si hubo contaminación durante la preparación, distribución o venta.
Hasta ahora, seis de los menores evolucionaron favorablemente y ya recibieron alta médica, aunque permanecen bajo observación en sus domicilios, mientras que la niña de 10 años sigue hospitalizada bajo vigilancia médica.
Fentanilo: ¿qué riesgos representa esta sustancia?
El fentanilo es un opioide sintético utilizado en medicina para el manejo de dolor intenso bajo supervisión clínica, pero fuera de ese contexto es extremadamente peligroso debido a su potencia: puede ser hasta 100 veces más fuerte que la morfina y una mínima cantidad puede causar efectos graves, como depresión respiratoria, convulsiones e incluso la muerte.