¿Penalti no marcado a Rayados? Esto sucedió en el área de Cruz Azul
La actuación arbitral fue uno de los puntos más comentados en el duelo entre Monterrey y Cruz Azul, particularmente por una jugada polémica en el área celeste que generó reclamos desde la tribuna y el banquillo local. El silbante Guillermo Pacheco se vio envuelto en una acción dudosa que, por momentos, pareció un penal claro.
¿Cómo fue la jugada?
La jugada se produjo tras un centro peligroso enviado desde la banda derecha por el conjunto regiomontano. En el corazón del área, entre un tumulto de jugadores, el balón impactó en un defensor cementero, provocando la inmediata reacción de los futbolistas de Monterrey que levantaron los brazos pidiendo la sanción máxima.
En tiempo real, la acción parecía una posible mano, pues el esférico cambió ligeramente de trayectoria en medio de la multitud. El estadio estalló en reclamos mientras los jugadores rodeaban al árbitro, buscando influir en la decisión en un momento clave del encuentro.
Sin embargo, Pacheco mostró serenidad y permitió que la jugada continuara. Posteriormente, apoyado en la repetición televisiva y en la comunicación con el VAR, se confirmó que el balón había impactado en la zona del hombro del defensor celeste, una superficie considerada reglamentaria según las normas actuales.
Las tomas desde distintos ángulos aclararon la polémica: el contacto fue en la parte alta del brazo, prácticamente en el hombro, y no existió movimiento antinatural que ampliara el volumen corporal. Con esos elementos, la decisión de no marcar penal quedó respaldada por el reglamento.
Cantante Guerrero se retracta
La determinación fue reconocida incluso por el analista arbitral Fernando Guerrero, quien se había equivocado al mencionar en primera instancia que era penal a favor de Rayados; sin embargo, tras la visualización de la jugada le dio el acierto al silbante.
Para Monterrey, la acción significó una oportunidad perdida de inclinar el marcador a su favor, mientras que en Cruz Azul se respiró alivio tras la confirmación de que no existía infracción. El partido mantuvo así su intensidad, sin que la polémica alterara el desarrollo competitivo.
Al final, la jugada dejó como saldo una actuación arbitral bien evaluada. Guillermo Pacheco resolvió con criterio y respaldo tecnológico una situación que pudo cambiar el rumbo del encuentro, demostrando la importancia del análisis preciso en acciones milimétricas dentro del área.