¿Por qué Estados Unidos e Israel están en guerra contra Irán?
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado una ofensiva militar contra Irán en lo que el Departamento de Guerra estadounidense denominó “Operación Furia Épica”, marcando una nueva fase en las tensiones que se arrastraban desde hace meses. El conflicto estalló tras el fracaso de negociaciones diplomáticas centradas en el programa nuclear iraní, considerado por Washington como una amenaza estratégica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se estaban llevando a cabo “operaciones de combate importantes” en territorio iraní y presentó la ofensiva como un punto de inflexión político en la región.
El programa nuclear, el punto de quiebre
La raíz del conflicto se encuentra en las exigencias de Washington hacia Teherán: desmantelar por completo su infraestructura nuclear, limitar su arsenal de misiles balísticos y cesar el apoyo a aliados regionales.
Las negociaciones entre funcionarios estadounidenses e iraníes concluyeron sin avances luego de que Irán considerara el enriquecimiento de uranio como un “no negociable”. Tras semanas de advertencias públicas, la Casa Blanca concretó la ofensiva militar conjunta con Israel.
De acuerdo con el propio mandatario estadounidense, el ataque también busca generar un escenario interno distinto en Irán. En declaraciones grabadas, Trump instó a la población iraní a movilizarse políticamente tras la ofensiva.
Esta será probablemente su única oportunidad en generaciones. Durante muchos años, han pedido la ayuda de Estados Unidos, pero nunca la han recibido. Ningún presidente estaba dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche. Ahora tienen un presidente que les está dando lo que quieren, así que veamos cómo responden”, dijo el mandatario.
Israel y el objetivo estratégico contra Teherán
Para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la participación en el ataque responde a un objetivo de seguridad nacional. Israel ha descrito en reiteradas ocasiones al gobierno iraní como una amenaza existencial.
En una declaración televisada, el premier afirmó que el ataque estadounidense-israelí podría “crear las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”.
Los ataques incluyeron explosiones reportadas en Qom, Kermanshah, Isfahán y Karaj, además de zonas estratégicas en Teherán, entre ellas áreas cercanas al palacio presidencial y el Consejo de Seguridad Nacional, según reportes difundidos por la agencia semioficial iraní Fars y confirmados por autoridades militares.
Decenas de muertos tras un ataque israelí contra una escuela en Irán
— RT en Español (@ActualidadRT) February 28, 2026
Al menos 40 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas tras un ataque israelí a una escuela primaria de niñas en Minab, una ciudad en la provincia de Hormozgán https://t.co/VVCoB4K4Ob pic.twitter.com/N6ewFIuHpn
La respuesta iraní y el riesgo de escalada regional
Tras la ofensiva, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria informó en un comunicado difundido en Telegram que Irán disparó una andanada de misiles y drones contra Israel. Asimismo, lanzó ataques contra bases militares estadounidenses en la región, incluyendo instalaciones en Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.
El Ministerio de Defensa de Catar aseguró haber “frustrado con éxito varios ataques” contra su territorio.
🔻Este sábado EEUU 🇺🇸 e Israel 🇮🇱 han lanzado un ataque a gran escala contra Irán 🇮🇷. La llamada Operación Furia Épica tiene por objetivo impedir que Irán se haga de poderío nuclear, así como al ayatolá Alí Jamenei, en el poder desde 1989, y colapsar el régimen de los Ayatollah pic.twitter.com/yaWDEk9u5c
— Ciro Di Costanzo (@CiroDi) February 28, 2026
Se trata de la segunda vez en menos de un año que fuerzas estadounidenses atacan instalaciones iraníes, luego del bombardeo de tres sitios nucleares en junio pasado durante la denominada Guerra de los 12 días.
El conflicto actual responde así a una combinación de factores: el estancamiento diplomático, las exigencias sobre el programa nuclear iraní y los objetivos estratégicos de seguridad de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.