¿Por qué las mujeres embarazadas no pueden vacunarse contra el sarampión en medio del brote?
En medio del brote de sarampión que mantiene activa la vigilancia sanitaria en varias entidades del país, ha surgido una pregunta frecuente entre la población: ¿por qué las mujeres embarazadas no pueden vacunarse contra esta enfermedad? Las autoridades de salud han aclarado esta situación y emitido recomendaciones para proteger tanto a la madre como al bebé.
¿Qué dicen las autoridades sobre la vacuna y el embarazo?
La vacuna contra el sarampión forma parte de las formulaciones MMR (sarampión, paperas y rubéola) o doble viral y se basa en virus atenuados, es decir, versiones debilitadas del virus que estimulan la respuesta inmune.
Sin embargo, los organismos de salud tanto en México como a nivel internacional señalan que no se debe aplicar esta vacuna durante el embarazo porque contiene virus vivos atenuados, los cuales representan un riesgo teórico para el desarrollo del feto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos establecen que el MMR está contraindicado en mujeres conocidas como embarazadas o que planean quedar embarazadas, recomendando administrarlo antes del embarazo o después del parto si la mujer no ha recibido las dosis necesarias.
¿Por qué es importante esta medida?
Aunque la vacuna contra el sarampión es segura y eficaz en la mayoría de la población, en el contexto del embarazo el riesgo potencial —aunque raro— de efectos adversos en el feto o de complicaciones obliga a evitar su uso en esta etapa.
Las autoridades sanitarias y expertos médicos recomiendan que las mujeres en edad reproductiva verifiquen su esquema de vacunación antes de quedar embarazadas y, si no han sido inmunizadas, reciban la vacuna con anticipación para estar protegidas antes de la gestación.
¿Qué deben hacer las embarazadas durante el brote?
Dado que no pueden recibir la vacuna contra el sarampión durante el embarazo, las especialistas recomiendan a las mujeres gestantes seguir medidas de prevención para reducir el riesgo de exposición al virus, como:
Mantener higiene frecuente de manos y evitar tocarse la cara.
Usar cubrebocas en espacios cerrados o con personas con síntomas respiratorios.
Evitar contacto cercano con personas infectadas o con síntomas de sarampión.
Estas prácticas disminuyen la probabilidad de contagio, especialmente para quienes no pueden vacunarse en este periodo.
La recomendación de no aplicar la vacuna contra el sarampión en mujeres embarazadas no significa que dejen de estar protegidas: la inmunización antes del embarazo es la mejor defensa, junto con las medidas preventivas durante el brote.
En un momento en que México intensifica su respuesta sanitaria ante el rebrote de sarampión y llama a la población a completar su esquema de vacunación, estas indicaciones ayudan a salvaguardar la salud de las gestantes y sus bebés, manteniendo el equilibrio entre la protección individual y la seguridad en la vacunación.