¿Quién sustituirá a El Mencho? El futuro del CJNG tras la muerte de Nemesio Oseguera
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abre un escenario de incertidumbre dentro de una de las organizaciones criminales más poderosas del país. Analistas en seguridad advierten que el grupo podría atravesar una reconfiguración interna, marcada por tensiones entre distintos mandos regionales.
Especialistas coinciden en que Oseguera Cervantes no dejó un heredero natural consolidado. Su hijo, Rubén Oseguera González, “El Menchito”, se encuentra preso, lo que limita cualquier posibilidad de sucesión directa. En tanto, su hijastro Juan Carlos Valencia González, conocido como “R3”, no sería considerado por analistas como una figura con el peso suficiente para asumir el control total de la organización.
Este vacío en el círculo familiar desplaza la disputa hacia mandos operativos con influencia territorial y estructura propia dentro del CJNG. La transición no necesariamente implica un debilitamiento inmediato, pero sí podría generar ajustes en la cadena de mando.
¿Quiénes disputan el liderazgo del CJNG?
Fuera del entorno familiar, varios nombres han sido señalados como posibles aspirantes a encabezar la organización. Entre ellos destaca Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”, identificado como uno de los operadores con presencia relevante dentro del grupo.
También se menciona a Ricardo Ruiz Velasco, conocido como “RR”, así como a Audias Flores Silva, apodado “El Jardinero”, quienes han sido vinculados a funciones estratégicas y control de zonas clave. La eventual definición del liderazgo podría depender del respaldo que cada uno logre consolidar entre las distintas células del cártel.
Analistas advierten que la pugna por el mando podría derivar en tensiones internas si no se alcanza un acuerdo rápido entre los principales operadores. La historia reciente del crimen organizado en México muestra que la caída de un líder puede generar fracturas o, en algunos casos, la consolidación de una nueva figura dominante.
¿Se fragmenta el CJNG o logra reorganizarse?
El CJNG se ha caracterizado por una estructura con mandos regionales que operan con cierto grado de autonomía. Esta configuración podría permitirle mantener operatividad mientras se define el nuevo liderazgo, aunque el proceso no estaría exento de riesgos.
Especialistas en seguridad consideran que la organización podría optar por un liderazgo compartido o por la imposición de un operador con mayor control territorial. En cualquier escenario, el periodo posterior a la muerte de “El Mencho” será clave para medir la estabilidad interna del grupo.
Autoridades federales mantienen vigilancia ante posibles movimientos estratégicos dentro del CJNG. El desenlace de esta disputa no solo impactará la estructura interna del cártel, sino también el panorama de seguridad en varias regiones del país.