¿Sí o no está muerto el líder supremo iraní? Netanyahu afirma que hay señales tras los ataques a Irán
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este sábado que existen “muchas señales” de que el líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Khamenei, podría haber muerto en los recientes ataques militares coordinados por Israel y Estados Unidos en territorio iraní.
Netanyahu habló sobre el tema en un mensaje transmitido en la noche, tras una serie de bombardeos y operaciones militares que atacaron instalaciones estratégicas, incluyendo lo que describió como el complejo de Khamenei en Teherán.
¿Qué dijo Netanyahu sobre el supuesto fallecimiento de Khamenei?
El primer ministro israelí afirmó que durante los ataques de este sábado “hay muchas señales de que este tirano ya no está con nosotros”, señalando la destrucción del complejo de Khamenei en Teherán como parte de los indicios.
Netanyahu mencionó que la operación contra Irán “requiere paciencia” y que continuará “el tiempo que sea necesario” para lograr los objetivos planteados por su país y su aliado, Estados Unidos.
¿Qué ha dicho Irán sobre la situación?
Por su parte, un vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, aseguró que tanto el líder supremo como el presidente iraní “están sanos y salvos”, y que el sistema de gobierno continúa funcionando.
Hasta el momento no se ha publicado evidencia independiente o comunicación oficial que confirme la muerte de Khamenei, quien no ha aparecido públicamente desde que comenzaron los ataques.
Los ataques que dieron lugar a estas declaraciones forman parte de una ofensiva militar coordinada entre Israel y Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán, incluyendo líderes militares y nucleares, según fuentes israelíes.
¿Qué sigue?
Por ahora, la situación se mantiene en un estado de incertidumbre oficial: mientras Netanyahu y fuentes israelíes hablan de señales que apuntan hacia la posible muerte de Ayatollah Khamenei, las autoridades iraníes sostienen que él sigue vivo y que la estructura gubernamental del país se mantiene en funcionamiento.
La comunidad internacional sigue atenta y se esperan actualizaciones de las propias autoridades iraníes o fuentes independientes que puedan confirmar o desmentir de forma concluyente el estado de salud del líder supremo iraní.