VIDEO: Así fue la primera convivencia de Therians en Ciudad de México
La primera convivencia pública de los llamados “Therians”, una comunidad que en semanas recientes ha ganado visibilidad en redes sociales, se pactó para este viernes 20 de febrero a las 14:00 horas en Las Islas de Ciudad Universitaria, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Desde antes de la hora acordada, decenas de medios de comunicación arribaron al punto de encuentro. Cámaras, micrófonos y transmisiones en vivo contrastaban con la dinámica habitual del espacio, ocupado principalmente por estudiantes de distintas facultades.
La expectativa era clara: ver aparecer a los Piterrians tal como han sido mostrados en plataformas digitales, con máscaras y disfraces completos. Sin embargo, eso no ocurrió.
Una pancarta y un llamado a un “espacio seguro”
En una zona de Las Islas se colocó una pancarta con mensaje de bienvenida a los “Therians”, invitando a la comunidad a acercarse y participar en futuras actividades.
El objetivo, según explicaron los organizadores, era generar un espacio seguro dentro de Ciudad Universitaria, donde pudieran expresarse sin burlas ni acoso.
Levi Gallardo y Eric Alejandro Juárez Ávila, quienes dieron declaraciones a medios, aclararon que no pertenecen a la comunidad, pero buscaban visibilizarla y propiciar una convivencia sana, no un evento meramente mediático.
Incluso mencionaron que al menos cinco integrantes habían confirmado asistencia. También relataron que la madre de un menor de edad se acercó previamente para preguntar si sería un entorno seguro para su hijo. Sin embargo, durante el tiempo de espera no se presentó ningún menor ni personas caracterizadas con máscaras o disfraces.
Los organizadores insistieron en que la intención era combatir el bullying y la estigmatización, que —aseguran— suele intensificarse en redes sociales.
Jesús, el único que se identificó como Therian
Tras varios minutos sin presencia visible de Therians, apareció un joven de 25 años que se identificó como Jesús, quien ante los medios aseguró formar parte de la comunidad y definirse como un “French Poodle”.
Explicó que comenzó hace apenas dos semanas y que su identificación surge en memoria de su mascota, un perro que —según relató— sus padres regalaron recientemente.
“Es una forma de llevarlo conmigo”, expresó.
Jesús comentó que le gustaría adquirir un disfraz profesional, cuyo costo supera los 3,500 pesos, y que planea ahorrar para comprar uno. También relató que su gusto por los perros ha sido constante desde la infancia y que incluso una película sobre un perro llamado Hoshi influyó en su decisión.
Demostración ante cámaras
Durante la convivencia realizó una demostración ante cámaras: corrió, ladró e imitó comportamientos caninos, explicando que suele hacerlo en parques, donde convive con otras razas de perros.
Señaló que nadie más conocía esta faceta de él hasta ese momento, incluyendo su familia. Además, aprovechó el espacio para aclarar que no busca dañar ni afectar a terceros y que considera que cada persona tiene derecho a expresar su identidad sin engañar a otros, así como en su momento formó parte de la comunidad “Emo”.
Carrera “canina” improvisada
Minutos después, ante la presencia mediática, se organizó una dinámica improvisada: una carrera “canina” entre dos participantes, quienes accedieron a realizarla por 500 pesos.
La escena cerró una jornada que generó expectativa digital, movilizó a la prensa y aglomeró de manera abrupta a quienes la presenciaron. A cuatro “patas”, ambos participantes esperaron en la supuesta línea de salida para después salir en busca de cruzar una meta imaginaria.
Debate abierto en Ciudad Universitaria
La primera convivencia de Therians en Ciudad Universitaria no reunió a la comunidad que se anticipaba, pero sí puso sobre la mesa el debate sobre identidad, visibilidad y los límites entre tendencia digital y manifestación pública.
Se visibilizó y se cuestionó entre los asistentes si se trata de una comunidad consolidada o de una tendencia amplificada por redes sociales, llevada al mundo real, al menos entre estudiantes de la UNAM.