¡Ya siéntese, señor! Verástegui llama a boicotear a Bad Bunny en el Super Bowl
Mientras millones esperan ver a Bad Bunny encender el escenario del medio tiempo en el Super Bowl, Eduardo Verástegui, exactor y político ultraconservador, lanzó un llamado en redes para apagar la televisión en cuanto el “Conejo Malo” aparezca.
Fiel a su estilo, el también partidario de Donald Trump comparó al puertorriqueño con un arma peligrosa: “Bad Bunny se ha convertido en un arma de destrucción tóxica masiva, disfrazada de espectáculo”.
Cuestiona inteligencia del público
Con tono moralista, Verástegui cuestionó el enfoque del evento: “No entiendo por qué, si las verdaderas estrellas del Super Bowl son los jugadores, ellos no tienen voz ni voto sobre lo que ocurre en el show de medio tiempo”.
“El espectáculo existe gracias a su esfuerzo, a su disciplina y a su talento. Ellos son quienes ponen el cuerpo, asumen el riesgo y sostienen el trabajo durante toda la temporada”.
Y siguió: “El show es de ellos. No de las modas culturales, no de agendas ajenas al deporte, ni de agendas progres”.
Bad Bunny es tóxico, afirma Verástegui
El exactor no sólo criticó la presencia del reguetonero, sino el rumbo del espectáculo: “Si el medio tiempo se ha convertido en un espacio woke que muchos jugadores, familias y aficionados no comparten, deberían tener el derecho de decirlo y de influir en lo que ahí se presenta”.
“El Super Bowl debería unir, no imponer. Celebrar el mérito deportivo, no eclipsarlo. Respetar a quienes hacen posible el evento, no usarlos como pretexto”.
A modo de ejemplo, señaló que Bad Bunny es más popular que los mismos equipos: “Hoy muchos saben que el conejito malo hará sus travesuras en el medio tiempo, pero pocos saben qué equipos llegan a la final y menos aún conocen el nombre de los jugadores o de los entrenadores. Eso dice mucho”.
Finalmente, lanzó su propuesta: “Los invito a que apaguen la televisión durante el medio tiempo y aprovechen ese momento para rezar por la conversión del mundo y por la conversión nuestra de todos los días”.
Lo que sí logró Verástegui fue prender las redes… aunque no como él esperaba.