Luego de una emocionante victoria sobre los Rams en la Final de la Conferencia Nacional, los Seattle Seahawks volverán a jugar un Super Bowl, esta vez bajo los controles de Sam Darnold, quien parece estar redimiendo el mal desempeño que mostró en las primeras temporadas de su carrera.
El QB de 28 años, desde la campaña anterior con los Vikings, ha encontrado un segundo aire en la NFL y ahora buscará conseguir el trofeo Vince Lombardi ante los Patriots el próximo 8 de febrero.
Aunque el partido en sí mismo es más que importante y llamativo, contará con un ‘ingrediente’ muy especial, pues será la primera aparición en un SB de un quarterback de la clase 2018 del draft, una generación reconocida por tener nombres como el de Josh Allen y Lamar Jackson.

La talentosa generación 2018
Aquel draft es recordado por contar con grandes figuras que terminaron por convertirse en estrellas de la NFL, especialmente en la posición más importante del futbol americano: el mariscal de campo.
La clase de 2018 destacaba por la presencia de Baker Mayfield, quien venía de ser campeón colegial y ganar el trofeo Heismann con Oklahoma, y fue el primer seleccionado global del draft por Cleveland.
También, lucían nombres que en el presente son QB’s élite como el de Josh Allen (Pick 7, Bills) y Lamar Jackson (Pick 32, Ravens). Además, figuraba mucho Josh Rosen, que había brillado en su carrera universitaria con UCL, y fue elegido por los Cardinals (Pick 10).

Brillo tardío
Darnold fue elegido por los New York Jets en la tercera selección global de aquel año, por lo que había grandes expectativas sobre él. Sin embargo, sus actuaciones con el equipo neoyorquino no fueron las mejores y salió luego de tres años.
Posteriormente, los Carolina Panthers le depositaron confianza y se convirtió en su pasador en 2021, pero su rendimiento fue similar y dejó la franquicia tan solo dos campañas después. Para 2023, ahora fueron los 49ers quienes le abrieron las puertas, aunque, para su mala fortuna, la historia volvió a repetirse y Darnold quedó a deber y no continuó con el club.

En 2024, los Vikings se hicieron de sus servicios para ser el suplente de JJ McCarthy, pero una dura lesión en la pretemporada dejó fuera por varios meses al novato y obligó a Minnesota a jugársela con el egresado de USC.
Darnold tuvo una temporada brillante, finalizando con una marca de 14-3 y registrando más de 4 mil 300 yardas aéreas para 35 pases de anotación y 12 intercepciones. Llevó al equipo a Playoffs, donde cayeron en la Ronda de Comodines contra los Rams.
Aunque muchos esperaban que los Vikings intentarían retenerlo, quedó como agente libre, situación que aprovecharon los Seahawks para esta temporada.




