Bruce Willis no sabe que tiene demencia, revela su esposa Emma Heming Willis
Bruce Willis, ícono del cine de acción y protagonista de franquicias como Die Hard, enfrenta una etapa delicada de su vida personal y familiar tras ser diagnosticado con demencia frontotemporal (FTD). En una revelación conmovedora, su esposa Emma Heming Willis explicó que el actor no es consciente de su enfermedad debido a cómo el padecimiento afecta su percepción de la realidad.
¿Por qué Bruce Willis no sabe que tiene demencia?
Según Emma Heming Willis, durante una entrevista en el podcast Conversations with Cam, la estrella no se ha dado cuenta de su diagnóstico de demencia frontotemporal, pese a que fue confirmada por profesionales de la salud. La explicación médica radica en una condición asociada llamada anosognosia, un fenómeno neurológico en el que la persona no reconoce que está enferma, porque su cerebro no registra la enfermedad como algo propio o real. Emma describió esto no como una negación voluntaria, sino como una característica propia del avance del padecimiento:
“Su cerebro no puede identificar lo que le está sucediendo… Él cree que todo es normal”, comentó sobre la experiencia diaria con Bruce Willis.
¿Cómo se vive con demencia frontotemporal en la familia Willis?
El actor, de 70 años, fue diagnosticado inicialmente con afasia, un trastorno que afecta el lenguaje, lo que llevó a su retiro definitivo de la actuación en 2022. Un año después, su situación evolucionó a demencia frontotemporal, una enfermedad que compromete áreas del cerebro responsables del comportamiento, lenguaje y funciones ejecutivas.
A pesar de la falta de conciencia sobre su diagnóstico, Emma Heming asegura que Bruce todavía reconoce a su esposa e hijos y mantiene conexiones emocionales significativas, aunque de una forma distinta a la que tenía antes. Ella mismo describe esta convivencia como una mezcla de “bendición y desafío”, centrando su perspectiva en los momentos de conexión que aún tienen. La familia ha adaptado su vida diaria al ritmo que impone la enfermedad, buscando mantener rutinas y vínculos afectivos mientras enfrentan la transformación que supone el diagnóstico de FTD.