Drake Maye jugó el Super Bowl lesionado: "me inyecté antes del partido"
Drake Maye fue una de las piezas más sólidas y confiables para los Patriots de Nueva Inglaterra durante toda la temporada, pero en el escenario más grande de la NFL, el Super Bowl LX, se cayó.
El quarterback de segundo año vivió una noche complicada en el Súper Tazón, en el que la defensiva de los Seattle Seahawks lo presionó constantemente y anuló por completo a la ofensiva de Nueva Inglaterra.
Pese a que Maye fue el pasador más preciso de la Liga en temporada regular y terminó segundo en la votación al MVP, los Patriots fueron superados de principio a fin y terminaron cayendo 29-13 este domingo.
"Definitivamente duele", reconoció Maye tras el partido. "Jugaron mejor que nosotros esta noche".
🫠No fue su día…
— DIARIO RÉCORD (@record_mexico) February 9, 2026
Con una actuación penosa en el Super Bowl LX, así se va el quarterback de los Patriotas. Ni para caminar 😪 pic.twitter.com/PwNoyna7fT
Jugó con molestias físicas
Maye lanzó dos pases de touchdown, pero fue capturado en seis ocasiones, cometió dos intercepciones y perdió un balón que terminó en touchdown de Seattle. La defensiva conocida como 'Dark Side' se convirtió en una pesadilla para el mariscal de campo, que nunca pudo operar cómodo dentro de la bolsa.
Además, el joven mariscal reveló que arrastraba molestias en el hombro derecho desde la Final de la Conferencia Americana ante Denver, situación que lo limitó durante la semana previa al partido. Aun así, aseguró que recibió una inyección antes del juego y que no lo usó como excusa.
Me lo inyecté, así que no sentía mucho. Estaba listo para jugar, y se sentía bien
"No pondría al equipo en peligro de no ser yo mismo. Simplemente no hice jugadas esta noche", agregó.
Un destello de esperanza que se apagó rápido
El partido se inclinó rápidamente del lado de Seattle. Nueva Inglaterra llegó a estar abajo 19-0 luego de que un balón suelto de Maye preparara un pase de touchdown de Sam Darnold.
No obstante, los Patriots tuvieron un breve despertar en el tercer cuarto, cuando Maye encontró a Mack Hollins con un pase de anotación de 35 yardas que revivió a la banca y redujo la diferencia.
Pero la ilusión duró poco: Julian Love interceptó un envío destinado a Kyle Williams y los Seahawks respondieron con otro gol de campo de Jason Myers.
Con el marcador 22-7, el golpe definitivo llegó cuando Uchenna Nwosu interceptó a Maye y devolvió el balón 45 yardas para touchdown.
"La familia que viaja de tan lejos para vernos jugar… no arruinen su noche. Esto apesta y duele", dijo el quarterback.