PETA exige trasladar a Punch, el macaco viral de Japón, a un santuario por presunto trauma emocional
La organización internacional People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) emitió un pronunciamiento este miércoles en el que solicita al Zoológico y Jardín Botánico de Ichikawa, en Chiba, Japón, que traslade a Punch, un macaco japonés bebé que se ha hecho viral en redes sociales, a un santuario animal especializado. De acuerdo con la agrupación, el comportamiento del primate, que se aferra a un peluche dentro de su recinto, no es un simple gesto “tierno”, sino la manifestación de un posible trauma derivado del cautiverio y el aislamiento.
Punch, de aproximadamente siete meses de edad, nació en el zoológico pero fue rechazado por su madre poco después de nacer, lo que obligó al personal a intervenir para proveerle cuidados y alimentación. Desde entonces, el pequeño primate se ha vuelto famoso por caminar, dormir y permanecer con un peluche de orangután que le sirve de sustituto emocional.
Según PETA Asia, los videos y fotografías que se han viralizado —donde Punch aparece abrazando su muñeco mientras visitantes observan— no deberían interpretarse como simples momentos adorables, sino como señales de un primate que enfrenta estrés emocional por la falta de vínculos afectivos propios de su especie.
¿Qué pide PETA exactamente sobre el caso de Punch?
La organización defensora de los derechos animales insta a que Punch sea trasladado a un santuario reputado, donde pueda recibir atención especializada en un ambiente más acorde con sus necesidades naturales y sociales. PETA advierte que mantenerlo en un zoológico donde su popularidad se usa para atraer visitantes podría contribuir a prácticas que priorizan el espectáculo sobre el bienestar del animal.
GORDOS, PUNCH TIENE AMIGOS!! pic.twitter.com/JO35iT2cK5
— . (@CroArg) February 20, 2026
Jason Baker, presidente de PETA Asia, señaló que los macacos japoneses son animales altamente sociales que, en estado natural, crecen dentro de un grupo familiar estable y desarrollan habilidades de convivencia. Para Baker, sustituir ese contacto materno e íntimo por un objeto de felpa no es adecuado para su desarrollo emocional a largo plazo.
La historia de Punch también ha generado preocupación tras videos difundidos en redes en los que se observa al pequeño siendo intimidado por otro macaco dentro del recinto del zoológico, lo que alimenta aún más el argumento de PETA sobre los efectos negativos del entorno físico y social en el que vive.
El caso de Punch ha provocado una mezcla de reacciones: mientras muchas personas compartieron simpatía y apoyo en redes sociales por la imagen del macaco abrazando su peluche, organizaciones como PETA enfatizan que esa viralidad puede tener un costo real en la salud mental y social del animal.
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