Caos antes del Mundial no es nuevo en México
El brote de inseguridad y violencia que puede generar en México la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, a manos del Ejército nacional, es motivo de preocupación y alerta internacional a 118 días de la inauguración de la Copa del Mundo 2026, en el estadio Banorte (antes Estadio Azteca), el próximo 11 de junio entre la Selección mexicana y Sudáfrica.
Sin embargo, dicha situación no es nueva para un magno evento futbolístico en nuestro país, pues cabe recordar que para México 1986, un terremoto que devastó la capital puso en riesgo la organización, la cual afortunadamente se llevó al cabo en tiempo y forma.
Se cimbró México 1986
Después de que México entró como emergente para organizar el Mundial 1986, luego de que Colombia, sede original designada desde 1974, declinó el 5 de noviembre de 1982 a través de su presidente Belisario Bentacourt, al no poder cumplir con las exigencias “extravagantes” de la FIFA, un terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter amenazó la 'gran fiesta' del futbol.
El jueves 19 de septiembre de 1985 a las 7:19 hora local, un movimiento telúrico, sin precedentes, devastó la Ciudad de México, lo que pusó en duda la organización del Mundial a escasos ocho meses del duelo inaugural en el Azteca, el 31 de mayo de 1986 entre Italia y Bulgaria.
El entonces presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Rafael del Castillo, reconoció que la Copa del Mundo México 1986 estivo a punto de no llevarse a cabo porque existía la incertidumbre que los estadios capitalinos no estuvieran en óptimas condiciones y que Francia e Italia se ofrecieron entrar al quite.
Pero que fue el mismo pueblo, la gente, que en la calle le pidió que sí se llevará a cabo el Mundial para traer algo de alegría y resarcir en el algo el dolor, lo que motivó a seguir con el plan original y la organizacón civil para poner de pie al entonces Distrito Federal la que definitivamente impulsó para cumplir con el Mundial. Guillermo Cañedo, del Comité organizador, no tardó en respaldar el evento y garantizó la integridad de los estadios bajo la frase:"podrá caerse la ciudad, pero los estadios del Mundial siguen en pie".
Juegos Olímpicos 1968, historia aparte
Otro antecedente que también puso en serio riesgo la organización de un magno evento deportivo en nuestro país, ocurrió con los Juegos Olímpicos 1968. La inestabilidad política del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, que derivó en la represión y masacre del movimiento estudiantil en Tlatelolco del 2 de octubre de ese mismo año dejó en total incertidumbre el evento.
Este lamentable suceso a sólo 10 días de la inauguración de los Juegos Olímpicos, causó alerta por el ambiente de tensión y violencia que amenazaba la seguridad de atletas y visitantes, además de temor a un posible golpe de Estado y el convulso contexto mundial de ese año (Mayo Francés, Primavera de Praga, protestas por la Guerra de Vietnam), lo que aumentaba el riesgo de que la justa fuera escenario de protestas políticas; sin embargo, así como en México 1986, los Juegos también se llevaron a cabo de acuerdo a lo programado del 12 al 27 de octubre.