Steve Young: ¿cómo salir de la sombra de Joe Montana y escribir una leyenda?
Salt Lake City, Utah, Estados Unidos. En una tierra de mormones, uno de ellos se salió del molde y se convirtió en una leyenda de la NFL, nada más y nada menos que Steve Young, mariscal de campo que fue Campeón del Super Bowl con los San Francisco 49ers en más de una ocasión.
Sin embargo, para llegar a forjar dicha leyenda, Young sufrió, y lo hizo como nadie. Muchos expertos de la época no lo consideraron quarterback de élite, pues según su forma de percibir y apreciar el deporte, el zurdo solamente llegó a suplir a Joe Montana. Que equivocados estaban.
El principio: del averno al cielo
Young no era un mormón cualquiera, pues aunque fue criado en la fe y espiritualidad, el zurdo se decantó por el amor a los deportes. En la Universidad de Brigham Young fue un talento natural para lanzar con ese brazo izquierdo, pero no lo fue en el futbol americano, sino en el béisbol.
Pese a que su talento llamó la atención de varias novenas de Grandes Ligas, Steve Young se decantó por el ovoide, su gran amor. Fue seleccionado por los Tampa Bay Buccaneers como el pick número uno, pero del Draft de la USFL. En uno de los equipos más perdedores de la historia -pese a que la actualidad diga lo contrario-, Young sufrió los estragos de estar en un equipo condenado al fracaso.
Su primer paso en la NFL terminó con tres victorias y 16 derrotas, por lo que los expertos lo catalogaron como un fracaso. Después de esa aventura poco favorable en Florida, Young llegó a los San Francisco 49ers para ser el eterno suplente de Joe Montana, pero eso no lo desanimó, sino que encendió una rabia para intentar ganar ese puesto a como diera lugar.
Bill Walsh, el hombre que creó a Montana, creyó en Young como nadie, pero para poder darle las riendas del equipo, Steve tuvo que aprender y comer banca. Durante cuatro años, el mariscal de campo vio como Joe hizo de su leyenda algo imposible de superar, por lo que ese trono destinado a ser heredado ahora era una condena.
Cuando una lesión en el codo apareció, Young tomó las riendas del equipo y -por decir lo menos- fue un huracán. En 1992 tuvo la temporada que todos estaban esperando, 3,465 yardas por pase, 537 yardas por tierra, 25 touchdowns y el rating de pasado más alto de la liga 107.0; también ganó el MVP.
Sin embargo, en el Juego de Campeonato de la NFC, Steve Young no pudo contra esos Dallas Cowboys de Jimmy Johnson, por lo que los susurros y fantasmas se hicieron presentes, entre ellos el más doloroso: "no es Joe Montana".
¿Cómo respondió Steve Young?
Pese a la derrota en ese Juego de Campeonato, y una más en esa misma ante los Dallas Cowboys en la Temporada de 1993, en la campaña de 1994 todo fue diferente. En esa campaña, Steve Young ya no intentó imitar a Montana, sino que fue él mismo, ¿el resultado? Te lo cuento.
Jugador Más Valioso, 4,179 yardas por pase y de nuevo líder de rating de pasador; además de siete touchdowns por tierra. En el Juego de Campeonato de la NFC se enfrentó de nueva cuenta a la Estrella Solitaria, pero esta vez ganó, aunque tuvo un poco de ayuda de Deion Sanders y la interferencia a Michael Irvin.
El 29 de enero de 1995, en el Super Bowl XXIX, Steve Young tuvo una actuación titánica ante los San Diego Chargers. Lanzó 36 pases y completó 24, 325 yardas y seis touchdowns (récord del Juego Grande; fue el MVP de aquel partido. En su discurso al Salón de la Fama reconoció a Montana y dejó en claro que no heredó un trono, sino que heredó una leyenda. "Joe, gracias por ser el mejor. Pero gracias por hacerme mejor. Sin ti, no sería yo".
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