Malcolm Butler: el héroe del Super Bowl XLIX que trabajó en un restaurante
El Super Bowl LX tendrá una revancha de una herida que aún es profunda para la afición de los Seattle Seahawks. La edición XLIX del Juego Grande quedó marcada por la intercepción de Malcolm Butler, un nombre que hasta ese momento era desconocido para los propios fanáticos de los New England Patriots, pero terminó por ser el héroe anónimo en ese partido que quedó marcado para la posteridad.
Antes de interceptar a Russell Wilson en la última jugada de Seattle en un Super Bowl, Malcolm Butler trabajó en un restaurante de pollo frito, en su natal Vicksburg, Mississippi. Ahí el esquinero hizo de todo, barrió, lavó pisos, atendió la caja, se convirtió en un trabajador constante y responsable, pero la llama del deporte aún estaba viva.
Butler llegó a dicho trabajo después de un par de malas decisiones, que lo dejaron fuera de la preparatoria por bajas calificaciones y terminó por perder su lugar en Hinds Community College. Sin embargo, nunca perdió la fe y continuó entrenando por su cuenta, por lo que tiempo después recibió una oferta para jugar en West Alabama.
La llegada a Foxborough
Todo era miel sobre hojuelas, pero no fue seleccionado por ningún equipo en el Draft del 2014, por lo que una vez más, los fantasmas llegaron a la vida de Malcolm. Aunque antes de caer, una nueva oportunidad se abrió, gracias a Josh Boyer, entrenador de backs defensivos de los Patriots, quien lo invitó al minicampamento de novatos de Nueva Inglaterra.
Su exagente, Derek Simpson, le dijo que "esta es tu única oportunidad, no hay plan B", acción que Butler entendió. El esquinero le llenó el ojo a Bill Belichick, pero no tuvo mucha actividad en toda la temporada regular ni Playoffs, solamente 184 jugadas y sin intercepciones.
¿Cómo fue la consagración de Malcolm Butler?
Russell Wilson comandó el último drive de los Seattle Seahawks en State Farm Stadium para la victoria, con una jugada que dejó a todos con la boca abierta. El mariscal de campo lanzó un pase y encontró a Jermaine Kearse, quien después de una carambola y mucha fortuna se quedó con el ovoide, dejando a los Halcones Marinos cerca de ganar su segundo Trofeo Lombardi.
Después de tan pletórica recepción en la yarda 5, Pete Carroll mandó a Marshawn Lynch a correr y dejó a Seattle a una yarda de la anotación, ante la mirada incrédula de Tom Brady y compañía. Sin embargo, Belichick notó un cambio en la formación de los Seahawks y mandó directo al campo a Butler, quien hizo la primera intercepción dentro de la yarda 1 en toda la Temporada de la NFL.
Error de Pete Carroll y mala decisión de Wilson, sí, pero Butler estuvo en el lugar y momento indicado, después de ensayar esa jugada varias veces durante la semana. El esquinero estuvo un par de temporadas más con los Patriots y gana un anillo más, aunque después emigró a los Tennessee Titans; se retiró en 2024, pero dejó una de las mayores historias del Super Bowl.